El Tratamiento del Tabaco

Por lo general existe un cierto desconocimiento sobre la existencia de distintos tipos de tabaco, quizás debido a que el consumo de cigarrillos es la forma más popular. Un buen fumador de pipa sabe que a lo que habitualmente nos referimos como “tabaco para pipa”, y salvo excepciones, en realidad se trata de mezclas de distintas variedades de tabaco siguiendo la receta del mezclador o fabricante que les confiere sus características particulares. No es de extrañar que, al igual que con los vinos, los tabacos para pipa evolucionan con el tiempo adquiriendo nuevos matices que dependerán de las condiciones de humedad y temperatura ambiente. Así un tabaco común y corriente, bajo unas condiciones de embodegamiento adecuadas, puede transformarse en algo brillante digno de los paladares más exquisitos. Pero no adelantemos acontecimientos, y analicemos los tipos de tabaco más conocidos:

Los Cortes del Tabaco

El tabaco de pipa, al contrario de lo que nos podemos encontrar en los cigarrillos, se presenta en distintos tipos de corte. Esta forma de presentación del tabaco no es caprichosa, si no que su objetivo es mezclar correctamente los distintos tipo de tabaco que componen la labor que estamos fumando para obtener un sabor uniforme y consumirlo de a la velocidad adecuada, ya que el tipo de corte influye en la velocidad a la que se quema el tabaco. Ya sean labores disponibles en el mercado, o elaboraciones propias, el tabaco de pipa puede presentarse de la forma siguiente: