Por lo general existe un cierto desconocimiento sobre la existencia de distintos tipos de tabaco, quizás debido a que el consumo de cigarrillos es la forma más popular. Un buen fumador de pipa sabe que a lo que habitualmente nos referimos como “tabaco para pipa”, y salvo excepciones, en realidad se trata de mezclas de distintas variedades de tabaco siguiendo la receta del mezclador o fabricante que les confiere sus características particulares.

No es de extrañar que, al igual que con los vinos, los tabacos para pipa evolucionan con el tiempo adquiriendo nuevos matices que dependerán de las condiciones de humedad y temperatura ambiente. Así un tabaco común y corriente, bajo unas condiciones de embodegamiento adecuadas, puede transformarse en algo brillante digno de los paladares más exquisitos.

Pero no adelantemos acontecimientos, y analicemos los tipos de tabaco más conocidos:

Fire-cured
Es una variedad de tabaco robusta, que se emplea para condimentar mezclas para pipa, ahumado sobre fuegos de poca fuerza.
Tiene un gusto muy rico, con ciertas notas florales, y añade cuerpo y aroma a las mezclas.

El proceso consisten en colgar el tabaco dentro de graneros, donde se ahumarán con maderas duras de forma contínua o intermitente en un proceso que dura entre tres días y diez semanas, según el tipo de tabaco que se desea obtener.

El resultado es un tabaco con bajo contenido en azúcares y rico en nicotina.


Latakia
La Latakia es un tabaco originario de Siria, que recibe este nombre por la ciudad portuaria de Latakia, aunque actualmente su producción se concentra en Chipre.

Al igual que otros tabacos de origen turco, se comienza por secarlo al aire libre, con el calor del sol, y posteriormente se cuelgan en secaderos donde se ahuman con hogueras de pino o roble. Este tratamiento le proporciona un gusto y aroma picantes e intensos.

Algunas personas lo encuentran demasiado fuerte como para fumarlo puro, razón por la cual se usa principalmente como condimento, en especial para mezclas Inglesas, Balcánicas y algunas Americanas.


Bright-leaf
Se conoce comúnmente como “tabaco de Virginia”, independientemente del lugar del mundo donse se cultive.

Tiene su origen tras la guerra anglo-estadounidense de 1812, cuando comenzó a demandarse un tabaco suave, ligero y aromático. Se produce a partir de la variedad “Gold-leaf”, secando las hojas al aire o mediante aire caliente

Dentro de los Virginias existen seis tipos distintos:

  • Virginia Amarillo: De color amarillo, en una tonalidad que puede variar desde el amarillo-limón al amarillo-plátano. Si bien es el que contiene mayor cantidad de azúcares, tiene un sabor cítrico, con lo que la combinación resulta en un en un sabor dulce y ácido a la vez.
  • Virginia Naranja: Con un tono anaranjado parecido a la paja, es algo menos dulce que el Amarillo.
  • Virginia Brillante: De tono a mitad de camino entre el amarillo y el naranja, con algunos toques de rojo.
  • Virginia Rojo: Color pan tostado. Tiene un contenido bajo en azúcares.
  • Brown Virginia: Gracias al calor, la presión y el envejecimiento se consigue un sabor intenso, dulce y ligeramente terroso, aumentándose el contenido de nicotina de la hoja.
  • Virginia Negro: Se produce tostando un Virginia Amarillo sobre una superficie metálica hasta que se vuelve negro. Con este proceso, los azúcares se caramelizan y se obtiene un sabor afrutado y dulce.

Burley
El Burley necesita de suelos con más nutrientes para su desarrollo, desarrollando hojas de un tono más claro que los Virginias.

Tras recolectar las hojas, se procede a su secado al aire, lo cual hace adquiera su tono marrón característico y que pierda buena parte de sus azúcares naturales; por este motivo, muchas veces se le añade melaza, regaliz, azúcares y humectantes para recuperarlos.

Este tabaco tiene un sabor similar al de los cigarros, y produce un humo oscuro e intenso


Cavendish
Puede obtenerse a partir de cualquier tipo de tabaco, ya que se trata más de un proceso de corte y curación orientado a mantener el gusto dulce natural del mismo, que de una variedad en concreto; en el caso de la pipa, consiste en una mezcla de Virginias, Kentucky y Burley. El proceso consiste en prensar las hojas de tabaco hasta que se obtenga un “cake” de entre 2 y 3 cm de ancho. A continuación se procede a aplicarle calor, incluso con vapor, y se deja fermentar durante dias o semanas. Una vez finalizado este proceso, se corta el cake en lonchas que pueden deshacerse con la mano antes de cargar la pipa.
El resultado es un tabaco de cuerpo medio y gusto suave al que, por lo general y antes de prensarse, suele aromatizarse añadiendo azúcar, cereza, sirope de arce, miel, regaliz, chocolate, coco, ron, fresas, vainilla, nueces, bourbon,…


Orientales
Tabaco de hoja pequeña, también conocido como “Tabaco turco” por cultivarse en Turquía, Grecia, Bulgaria, Líbano y Macedonia: todas regiones del antíguo Imperio Otomano.

Los orientales se curan al sol , lo que les da un color muy característicos que va desde el amarillo verdoso al marrón dorado.

Con algo menos de azúcares que los Virginias, tienen un sabor delicado de especies que, en pequeñas cantidades, da a las mezclas inglesas u orientales su característico sabor dulce y picante. Los producidos en Grecia y de Turquía presentan además un cierto toque herbal, con un aroma que se asemeja al incienso.


Perique
Considerado como la “trufa de los tabacos de pipa”, es el tabaco más fuerte de todos; por este motivo se emplea para condimentar mezclas, aportándole un toque picante, fortaleza y frescor a la elaboración.

Este tabaco se recolecta a finales de Junio, de noche, cuando las hojas ya han adquirido un tono oscuro, y se cuelgan en un secadero abierto durante dos semanas hasta que pierdan parcialmente su humedad. En ese momento se vuelven a humedecer a mano con agua y vapor, se enrollan en “torquettes” de medio kilo, se envasan en barriles de nogal para whiskey, y se someten a presión usando bloques de roble y mordazas. Durante un año, mensulamente, se afloja la mordaza para airearlo y se vuelve a someter a presión.

Tratamiento del tabaco

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